Tabla de contenidos
Cada usuario se autentica ante el sistema mediante un nombre de usuario (login) y una contraseña (password). A través de la pantalla de conexión, el usuario se identifica como tal y se conecta al sistema hasta que cierra la sesión. La pantalla de conexión permite al usuario seleccionar las opciones de conexión, como por ejemplo seleccionar el idioma con que se presentará el escritorio GNOME.
El gestor de sesiones de GNOME memoriza el estado de la sesión, de manera que puede recordar la configuración que existía la última vez que se cerró la sesión. Para ello se debe tener activada la opción Guardar automáticamente los cambios de la sesión dentro de las preferencias de la sesión. El gestor de sesiones, guarda y restaura lo siguiente:
Las preferencias de visualización y comportamiento, como por ejemplo las fuentes, los colores, las preferencias del ratón...
Las aplicaciones que estuviesen funcionando, como el gestor de archivos o un editor de textos. No se pueden restaurar aplicaciones que no soporten gestión de sesiones, tales como aplicaciones de consola.

Para iniciar una sesión, seguir los siguientes pasos:
Introducir el nombre del usuario en el campo Usuario de la pantalla de conexión, luego pulsar Intro.
Introducir la contraseña en el campo contraseña de la pantalla de conexión, luego pulsar Intro.
Si se desea apagar o reiniciar el sistema, hacer clic sobre el icono Acciones de la pantalla de conexión. Se mostrará una caja de diálogo. Seleccionar la opción deseada, luego seleccionar el botón .
Al iniciar la sesión, se puede seleccionar el idioma en el que se desea trabajar. Para ello, en la ventana de conexión, antes de autenticarse, hacer clic sobre el icono Idioma, y seleccionar el idioma deseado. Los idiomas están organizados por orden alfabético.